🚨 El IMPI puede aceptar tu solicitud… y aun así no significa que tu marca esté segura
Hay una confusión muy común al solicitar una marca: pensar que porque el IMPI recibió la solicitud, la marca ya está protegida.
Pero son cosas completamente diferentes.
Cuando presentas una solicitud, el IMPI la recibe y comienza el procedimiento correspondiente. Posteriormente, la autoridad realiza sus análisis y puede detectar anterioridades, impedimentos legales u otras situaciones que afecten la procedencia del registro.
Incluso pueden existir terceros que presenten observaciones u oposiciones durante el procedimiento.
Por eso, tener un acuse de presentación no es lo mismo que tener un título de registro.
Antes de invertir en publicidad, empaques, letreros, redes sociales y posicionamiento de una marca, es recomendable conocer qué tan viable es registrarla.
Presentar una solicitud es iniciar el proceso. Obtener el registro es el objetivo.
Y entre ambos puntos puede existir una diferencia muy importante.

